El 29 de mayo, junto a numerosas organizaciones populares de todo el país, iniciamos la Campaña contra el hambre y la inflación mediante actividades en Rosario y Chaco y un escrache en Capital Federal a la Sociedad Rural, Repsol y el Ministerio de Economía, como símbolos de este modelo de saqueo, bajos salarios y concentración de las riquezas.
Entre el 6 y el 11 de julio, la campaña tuvo su segunda semana de jornadas con actividades en La Plata, Tucumán, Rosario, Cipolletti, Mendoza, Jujuy, Tandil y Capital Federal, donde el viernes 11 se realizó una nueva movilización, esta vez al Mrio. de Planificación, terminando en el Congreso.

Los ejes centrales que seguimos planteando desde la Campaña son:
- Aumento general de salarios para recuperar el poder adquisitivo perdido, blanqueo de todos los trabajadores y estabilidad laboral. Que absolutamente nadie, aunque esté desocupado, tenga ingresos por debajo de la canasta básica.
- Basta de aumento de precios. Control popular de los mismos para frenar la inflación. Sanciones y decomisos a quienes especulen con precios y stocks.

- Cambio en el modelo agropecuario: Ningún trabajador rural sin tierra! Terminar con el modelo de saqueo de los bienes naturales, que también incluyen la minería altamente contaminante y la entrega de los recursos petroleros y gasíferos.
- Retenciones sí: diferenciando a los grandes terratenientes, pools sojeros, y agroindustria de los productores familaires. Y para destinarlas a salud, educación, vivienda popular y generación de trabajo para todos.
- Centros de abastecimiento alimentario de primera necesidad a bajo costo gestionados por las organizaciones populares y apoyados por el Estado. Efectivo abastecimiento de la garrafa social en los barrios populares.

A pesar de las señales de "normalidad" que trasmiten los medios empresarios de comunicación, la situación para la clase trabajadora continúa siendo de plena crisis.
No puede ser considerado "normal" el hambre, tampoco la falta de trabajo, los bajos salarios, la precarización laboral, el miserable monto de los planes sociales, el saqueo de las riquezas naturales a manos de las corporaciones extranjeras, los subsidios a los grandes acopiadores y distribuidores, el regresivo sistema tributario donde la mayoría pagamos proporcionalmente más que quienes viven en la abundancia. Respecto a esto último, sólo un ejemplo: si los alimentos estuvieran exentos de IVA y el gobierno controlara los monopolios de distribución, los precios bajarían un 15.9% y 2 millones 300 mil personas dejarían de ser pobres. Mientras tanto, sigue exenta la renta financiera y el impuesto a las ganancias pesa menos de la mitad que los impuestos al consumo en la estructura de recaudación que sostiene el gobierno. Y los impuestos sobre la propiedad, menos todavía: exactamente cuatro veces menos. Por eso decimos que con el discurso progre nomás no se vive, ni se construyen realidades.
- 25 de marzo de 2008: COMUNICADO DEL FPDS EN EL INICIO DEL CONFLICTO ("Retenciones sí: a los grandes terratenientes y pools sojeros, diferenciando a los pequeños productores. ¡Urgente redistribución y socialización de las riquezas!"),
en http://www.frentedariosantillan.org/1/index.php/a/2008/%2003/25/p555
Materiales para descargar en el sitio del FPDS
y en Indymedia La Plata:
Campaña contra el hambre y la inflación/ materiales del FPDS
Campaña contra el hambre y la inflación/ materiales del FPDS (II)